El alcohol, especialmente el de cereales (etanol de alta pureza), se utiliza en jabones artesanales para eliminar burbujas superficiales, mejorar la transparencia, unir capas de glicerina y como conservante/desinfectante.
También se usa alcohol cetílico para dar consistencia y suavidad.
Usos clave del alcohol en jabones:
Eliminación de burbujas: Rociar alcohol (generalmente isopropílico o de cereales) sobre el jabón recién vertido en el molde elimina las burbujas superficiales para un acabado liso.
Adhesión de capas: Permite que las capas de jabón se unan correctamente sin separarse, facilitando diseños complejos.
Transparencia: Es esencial en la elaboración de jabones de glicerina para mantener la textura traslúcida y suave.
Desinfección: Ayuda a esterilizar moldes y eliminar bacterias en jabones artesanales.